| Efectivamente
se pueden sustituir. El procedimiento es sencillo: se elimina el
empaste de amalgama, se limpia la cavidad, y se obtura de nuevo
con composite. En
muchas ocasiones, al retirar el empaste antiguo de amalgama, aparece
caries debajo. Esta caries debe ser eliminada. El resultado es
que, por lo general, la cavidad resultante suele ser algo mayor
que la anterior, por lo que el nervio queda algo más cercano a
la superficie. Esto puede suponer la aparición de sensibilidad
a estímulos térmicos tras realizar el empaste nuevo. Suele desaparecer
a los pocos días.
No existen
riesgos, salvo que algunas veces, al retirar un empaste antiguo
no sabemos lo que nos vamos a encontrar debajo. Pero nunca está
demás volver a limpiar la caries, ya que ningún empaste, por muy
bien hecho que esté, dura eternamente. |